--

-- CONCIERTOS

volver
--
Domingo, 16 de mayo de 2021

12 horas
AUDITORIO MANUEL DE FALLA
9 €

Programa
--

Robert Schumann                Adagio y allegro op.70  

Johannes Brahms                  Intermezzo op. 118 nº1 en la menor  

Robert Schumann                3 Romanze op.94  

Johannes Brahms                  Intermezzo op.118 nº2 en la menor.  

Robert Schumann                Five pieces in a popular tone op.102.  

Johannes Brahms                  Intermezzo op. 118 nº3 en sol menor.  

Clara Schumann                   3 Romanze op.22  


Intérpretes
--

ROBERT SILLA, oboe 

EDUARDO FERNÁNDEZ, piano    

Robert Silla, oboe. Solista de la Orquesta Nacional de España y profesor en Musical Arts Madrid. Ganó su primer puesto como oboe principal en la Orquestra Sinfónica do Porto Casa da Música con 22 años. Ha sido principal invitado en la Orchestra del Teatro alla Scala de Milán con Riccardo Chailly y Gävle Simfoniorkester con Jaime Martín así como el grupo de música contemporánea Plu-ral Ensemble. Ha colaborado habitualmente con Orquesta de Cadaqués, Orquesta Musicaeterna y Teodor Currentzis, Band- Art y Camerata Bern. Formado en los conservatorios de Valencia y Castellón, donde obtuvo el premio extraordinario fin de carrera en la clase de Vicente Llimerà y el premio Euterpe a la mejor trayectoria académica, amplió sus estudios con Emanuel Abbühl en Staat-liche Hochschule für Musik en Mannheim y con Maurice Bourgue. Robert Silla junto a il Maniatico Ensemble ha grabado con IBS Classical toda la colección de los sextetos inéditos de Cayeta-no Brunetti para oboe y cuerdas una joya del repertorio de la música de cámara y parte del patrimonio nacional español que hasta ahora estaba perdido.   SCHUMANN 1849 Robert Schumann es una de las figuras más representativas del romanticismo alemán del siglo XIX. Si bien el mayor corpus compositivo del músico alemán abarca principalmente obras para piano solo – publicó exclusivamente para este instrumento hasta 1840– y sus famosos lieders, su obra de cámara, que incluye cerca de veinte títulos, ha pasado a formar parte del repertorio habitual en las salas de conciertos y se ha grabado en numerosas ocasiones. Las obras que hemos seleccionado para el presente concierto fueron compuestas en 1849, una de las etapas más productivas para Schumann y a la vez una de las más complicadas, plagada de problemas físicos y mentales que lo llevaron a un intento de suicido en 1854 y a una prematura muerte dos años después en un asilo de Endenich (Alemania). Fueron recurrentes en esta época sus alucinaciones sobre apariciones de ángeles y demonios e incluso, según el compositor, la constante audición de la nota La5. En 1849, Schumann se adentra en la composición de obras para un instrumento de viento y piano, como el Adagio y Allegro op. 70, originalmente para trompa y piano, fue compuesto solo una semana después de que las Fantasiestücke vieran la luz. Fue interpretada por su esposa Clara y el primer trompista de la orquesta de Dresde, E. Julius Schlitterlau, quien afirmó lo siguiente sobre la obra: «¡La pieza es espléndida, fresca y apasionada, tal y como a mí me gusta!». El Adagio, titulado originalmente Romanze, es un tierno coloquio, de carácter melancólico y lento, entre los dos instrumentos, mientras que el Allegro da rienda suelta a la agilidad del instrumento. A estas obras se les suman las tres romanzas op. 94, la única composición camerística de Schumann para el oboe. Según el testimonio del compositor, las romanzas se compusieron entre el 7 y 12 de diciembre de 1849 en Dresde. Se las ofreció a su esposa Clara como regalo de Navidad, describiéndolas como su hundertstes Opusculum (su obra número cien). Las tres romanzas op. 94 son piezas en las que se evita intencionalmente el virtuosismo hueco, aunque aparentemente brillante, y se opta por una expresividad introvertida y por momentos atormentada, exigiéndose al intérprete un alto nivel de fraseo y de control en la respiración. La primera interpretación pública se hizo años después de la muerte del compositor, en 1863, y corrió a cargo de Emilius Lund al oboe y Carl Reinecke al piano, este último bien conocido por su faceta como compositor. Las Fünf Stücke im Volkston Op. 102, que podemos traducir como «cinco piezas en estilo popular», fueron compuestas también en 1849. Originalmente estuvieron pensadas para violonchelo y piano y fueron dedicadas por Schumann al violonchelista Andreas Grabau, quien las interpretó junto a Clara Wieck, al piano, el 8 de junio de 1850, día del cumpleaños del compositor. También Johannes Brahms dedicó obras para Clara Schumann, en este caso también una de las últimas piezas para piano, Sechs Klavierstüke op. 118, compuestas en 1893. De las cuales escucharemos la número 1,2,3 intercaladas entre las piezas de Robert Robert Schumann se casó en 1840 con Clara Wieck (1819-1856), hija de su antiguo maestro de piano. Fue una niña prodigio, excelente virtuosa del piano y más que notable compositora, a pesar de vivir en una época en la que se dudaba de la capacidad de las mujeres para componer buena música. Con tan solo once años hizo su primer concierto al piano con gran éxito y publicó sus Cuatro polonesas para piano. Vivió volcada hacia la obra de su marido, estrenando muchas de sus obras y difundiéndolas después de su muerte. De ella, y para terminar, después de estas piezas dedicadas a Clara, escucharemos por fin su propia música, las tres romanzas op. 22, escritas en 1853 originalmente para el famoso violinista Joseph Joaquim, que las incorporó a su repertorio. Estas piezas de Clara destacan por un tono lírico y apacible, cuya general melancolía se ve amenazada por momentos de cierta violencia y dinamismo.